Hablar de esmeraldas colombianas es hablar de una de las gemas más admiradas del mundo. GIA señala que las esmeraldas de Colombia son conocidas por un verde más cálido e intenso, aunque también aclara que la apariencia puede solaparse con la de otros orígenes y por eso el laboratorio es clave cuando se quiere confirmar procedencia.
Su valor no depende solo del país de origen. También influyen el color, la transparencia, el peso, la talla y el nivel de tratamiento. Las más apreciadas suelen mostrar un verde vivo, saturado y elegante, sin ser excesivamente oscuras. Además, una esmeralda con mejor claridad aparente y menor nivel de mejora suele despertar mayor interés en el mercado.
En una joya bien diseñada, la esmeralda colombiana no compite con el metal: lo transforma. En Tierra Esmeralda la convertimos en una pieza que une arte, belleza e historia en una sola joya.